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Kaping Amarangi

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Los beneficios del deporte para los más pequeños: iniciar a los niños desde una edad temprana

En Francia, entre los jóvenes de 6 a 17 años, dos de cada tres practican menos de 60 minutos de actividad física al día y pasan…

Petite fille de 2 ans en survêtement rose apprenant à marcher sur un tapis de gym coloré dans une salle de sport intérieure

En Francia, entre los jóvenes de 6 a 17 años, dos de cada tres realizan menos de 60 minutos de actividad física al día y pasan más de dos horas frente a una pantalla. Este hallazgo, proveniente de una guía publicada por la Alta Autoridad de Salud, lleva a plantear la cuestión desde un enfoque más amplio: ¿qué sabemos realmente sobre los beneficios del deporte para los más pequeños, incluso antes de entrar en la escuela primaria?

Actividad física de los menores de 5 años: un marco más amplio que el deporte

Hablar de deporte en un niño de 2 o 3 años puede llevar a confusiones. La OMS, en sus recomendaciones de 2019, no se refiere a términos de disciplina deportiva, sino en términos de un día equilibrado que combina movimiento, sueño y limitación del tiempo sedentario. Gatear, trepar sobre un cojín, correr en un jardín: todo esto cuenta tanto como una sesión guiada de gimnasia para bebés.

Este enfoque global implica no aislar la actividad física del resto. Un niño que se mueve mucho pero duerme mal o pasa largas horas atado en un cochecito no se ajusta al esquema recomendado. Los padres que desean explorar actividades adecuadas para los más pequeños encuentran en baby-sport.fr formatos pensados para este público, donde el juego prima sobre el rendimiento.

El error común consiste en trasladar un modelo adulto (sesiones regulares, objetivos medibles) a un organismo en plena maduración. En el más pequeño, el movimiento libre y espontáneo sigue siendo la base del desarrollo motor.

Grupo de niños de 3 a 4 años jugando con una pelota de espuma en un parque verde durante una iniciación deportiva al aire libre

Desarrollo motor y deporte antes de los 6 años: lo que dicen los datos

La HAS recuerda que los efectos beneficiosos de la actividad física sobre la salud comienzan desde la infancia y continúan a lo largo de la vida. Desde el punto de vista biomecánico, las fuerzas mecánicas ejercidas durante el movimiento estimulan el crecimiento óseo y la coordinación neuromuscular.

Para los más pequeños, la cuestión de la intensidad rara vez se plantea. La dificultad es más bien inversa: los comportamientos sedentarios aumentan desde los primeros años, impulsados por el tiempo pasado frente a las pantallas.

La habilidad acuática, un caso concreto

La natación ilustra bien la distinción entre la familiarización temprana y el aprendizaje estructurado. La nota de servicio del 28 de febrero de 2022 del Ministerio de Educación Nacional regula la natación escolar con requisitos precisos sobre la supervisión, las calificaciones de los intervinientes y las condiciones materiales.

En el más pequeño, el objetivo no es nadar en el sentido técnico. La habilidad acuática busca la familiarización con el agua y la seguridad, mucho antes de la certificación del saber nadar de manera segura, que se da más tarde en la escolaridad. Las sesiones llamadas “bebé nadador” pertenecen a esta lógica de despertar, no a un entrenamiento deportivo.

El placer como motor: límites de un enfoque por objetivos

La HAS identifica el placer como el principal motor de motivación en el niño. Este punto merece atención, porque entra en tensión con la manera en que algunas estructuras proponen sesiones para menores de 6 años.

Un niño de 3 años que se niega a participar en un taller de motricidad no manifiesta una falta de voluntad. Su sistema atencional no le permite seguir instrucciones largas. Sus fases de concentración son cortas. Las actividades adecuadas para esta edad funcionan por imitación, exploración libre e interacción con el adulto, no por repetición de ejercicios.

Niño de 3 años con manguitos naranjas al borde de una piscina interior para pequeños durante una clase de natación guiada

Los datos disponibles no permiten concluir que una actividad deportiva estructurada antes de los 3 años aporte un beneficio medible en comparación con el juego libre supervisado. En cambio, después de los 3 años, las actividades colectivas guiadas parecen favorecer las habilidades sociales (esperar su turno, cooperar, respetar una regla simple).

Salud de los niños y sedentarismo temprano: el verdadero desafío de salud pública

El debate sobre la edad ideal para comenzar el deporte oculta un problema más concreto. El sedentarismo temprano avanza más rápido que la práctica deportiva retrocede. El tiempo pasado atado (cochecito, silla de auto, hamaca) y el tiempo de pantalla acumulado modifican los hábitos motores mucho antes de que se plantee la cuestión del deporte.

Las recomendaciones de la OMS para los menores de 5 años insisten en un punto a menudo pasado por alto:

  • Los niños de 1 a 2 años deberían ser físicamente activos de múltiples maneras, distribuidas a lo largo del día, no concentradas en una sola sesión.
  • El tiempo pasado frente a una pantalla se desaconseja antes de los 2 años y debería permanecer muy limitado entre los 2 y 5 años.
  • Un sueño de calidad, en duración y regularidad, forma parte integral de las recomendaciones sobre la actividad física, y no de un apartado separado.

Esta visión integrada cambia la perspectiva. Iniciar a un niño en el deporte no es suficiente si el resto de su día es sedentario. Dos sesiones de baby sport a la semana no compensan seis horas diarias de inmovilidad.

Rol de los profesionales de salud

La guía de la HAS tiene como objetivo ayudar a los profesionales de salud a identificar a los niños inactivos o sedentarios, a identificar aquellos que presentan riesgos o limitaciones para la práctica, y a acompañar a las familias. La HAS precisa que no existe ninguna contraindicación total y definitiva a la actividad física en el niño, lo que debería tranquilizar a los padres indecisos.

El objetivo no es transformar a cada pequeño en un deportista, sino preservar su capacidad natural de moverse antes de que se instalen los hábitos sedentarios. El movimiento, en todas sus formas, sigue siendo el primer aliado del desarrollo del niño, siempre que se respete su ritmo y su placer.

Los beneficios del deporte para los más pequeños: iniciar a los niños desde una edad temprana